Bueno, la temporada se acaba y vamos pensando otras cosas: el veranito, nuestros deportes de verano, la terracita y el no dar golpe en las tan merecidas vacaciones y que, porqué no decirlo, de vez en cuando sientan de maravilla (los que podamos, por culpa de la maldita crisis, un mensaje de apoyo ahí).

No nos daremos cuenta y ya estaremos todos celebrando la caída de cuatro copos mal contados… 😉 Pero antes, es momento de despedirnos de nuestros de amigos o amiga de batalla, aquí véase esquís o tabla. La pregunta es la siguiente, ¿hay una manera correcta de guardarlos? Pues sí, y no es nada complicada.

Material utilizado: tornillos de sujeción, rasqueta de metacrilato, cepillo de bronce y parafina (o cera universal).

PROCESO

Simplemente tenemos que darle una generosa capa de parafina (cera base también valdría) a nuestros esquís o tabla y no rascar esta cera hasta la temporada que viene. Insisto en el concepto generosa, es decir, esta vez conviene no escatimar. Esto prevendrá del polvo y la humedad. Mediante el método de goteo, recordemos, que es el de derretir la cera sobre la plancha e ir echando las gotas sobre la base. Haremos varias pasadas (yo hago unas 6 pasadas) sin insistir demasiado para no quemar la suela. Importante: que los cantos queden cubiertos para evitar la oxidación.

parafina-VOLA

La temporada que viene, rascaremos toda la parafina fuera y aplicaremos otra vez la cera que más convenga. Para rascarla no lo haremos exactamente como normalmente, ya que no queremos acabar de pulir el encerado, sino quitar esa capa. Para ello pasaremos la espátula de metacrilato y el cepillo de bronce acabará de sacarlo todo (no harán falta ni el de nylon ni el de crin).

Ahora ya sabes, de hecho si lo piensas, no cuesta nada darles un buen baño de parafina o cera al final de cada temporada.

FELIZ VERANO, NOS VEMOS LA TEMPORADA QUE VIENE UN POCO MÁS VIEJOS 😉

 

pd: la manera descrita, es la mejor manera de limpiar nuestros esquís o tabla, también la más laboriosa. Va bien hacerlo una o dos veces al año, (la parafina no caduca). De esta manera no usaremos siempre disolvente para limpiar, el cual si abusamos ataca la suela resecando. Todo tiene sus pros y sus contras, un método es rápido y barato, pero agresivo; el otro es más costoso en material y tiempo, pero más respetuoso con nuestros esquís o tabla. A modo de conclusión propia, lo mejor es conocer e ir combinando en función del momento.

 

Última modificación: 5 diciembre, 2019

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